El presidente del Colegio Médico de Bolivia, Edwin Viruez, informó ayer que su sector aceptó reunirse con la ministra de Salud, Gabriela Montaño, el 25 de julio en la ciudad de Santa Cruz para tratar sus demandas, entre ellos, la aplicación del Sistema Único de Salud (SUS). Sin embargo, los médicos se declararon en emergencia ante la "persecución" y "amedrentamiento" a sus dirigentes.
"Hemos recibido una invitación de la ministra para continuar con el diálogo, hemos aceptado asistir a este espacio de diálogo franco, sincero y si fuera posible con la presencia de los medios", remarcó.
Viruez explicó que la convocatoria del Gobierno establecía a La Paz como el lugar para negociar; sin embargo, por consenso de los profesionales en la reunión del Consejo Nacional de Salud (Conasa), resolvieron que la reunión se desarrolle el jueves, a las 9:00, en el Colegio Médico de Santa Cruz y sin la presencia de los dirigentes de la Central Obrera Bolivia (COB).
Advirtió que, si alguno de los dirigentes del sector médico son procesados o detenidos, el sector entrará en un paro indefinido.
"Frente a la situación arbitraria de persecución, amedrentamiento a profesionales de salud o dirigentes que representan a los médicos nos declaramos en estado de emergencia. En caso de procesos o detención se asumirán medidas drásticas como un paro indefinido", afirmó.
Montaño, minutos más tarde, aseguró que el Ministerio de Salud no inició acciones penales contra dirigentes.
Viruez agregó que en caso de que no se resuelva el conflicto de los galenos respecto a sus demandas como la abrogación de la Ley 1189, de Prioridad Nacional de Desarrollo y Crecimiento de la Caja Nacional de Salud, y a que los ítems de los hospitales de tercer nivel pasen a convocatoria pública y mejores condicionespara el SUS, aseguró que la próxima semana saldrán a las calles con una movilización de 72 horas a en todo el país.
