La Cámara de Diputados aprobó el proyecto de Ley de Fomento a la Industria Cementera que incentivará y promoverá la industrialización de los recursos naturales priorizando el uso de cemento tanto de Potosí como de Oruro.
Este año, las dos fábricas de cemento estatal empezarán a operar con una capacidad de producción de 2 millones de toneladas, por lo que el Gobierno decidió obligar a los gobiernos departamental y municipal, escomo a las empresas públicas a comprar ese cemento para la construcción de obras y carreteras.
La decisión está contenida en una ley que amplía el alcance del decreto de marzo, que establecía el uso de cemento boliviano para la construcción de carreteras departamentales, con el fin de frenar la importación de asfalto y preservar las reservas internacionales.
HERRAMIENTA
La norma que, instruye el uso de cemento boliviano, es una herramienta que beneficiará a las empresas nacionales del rubro, tanto públicas como privadas.
Ahora, el Gobierno central, las gobernaciones y los municipios estarán obligados a comprar la producción de cemento estatal, al igual que las empresas que se adjudiquen las obras, informó el presidente de Diputados, Víctor Borda.
DOS FFÁBRICAS
Bolivia contará con dos fábricas. La Empresa Pública Productiva de Cementos de Bolivia (Ecebol) Oruro empezará en agosto la comercialización del cemento, en tanto que la firma de Potosí entre noviembre y diciembre de 2019; cada una tendrá una producción de más de 1 millón de toneladas.
