El busto del vicepresidente Álvaro García Linera en un colegio del municipio de Punata de Cochabamba, fue blanco de críticas en las redes sociales. Fue calificado como un despilfarro de dinero que fomenta el culto a la personalidad. “Peligroso es aquel que se homenajea a sí mismo. Y vergonzoso que lleguemos a gastar recursos en perpetuar la imagen de un hombre que es portador de palabras de odio”, escribió Michael René Seefeld por Facebook.
