El expresidente y candidato presidencial Carlos Mesa admite su responsabilidad en el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que rechazó la demanda de Bolivia contra Chile y aseguró que el 1 de octubre del 2018 constituyó uno de los momentos más difíciles de la historia del mar boliviano.
Bajo el título "Mi posición ante el fallo de la CIJ", ayer publicó en su blog personal un texto de más de 20 páginas en el que detalla los hitos y argumentos más importantes de los cinco años del juicio en La Haya.
"Este texto es mi interpretación de porqué Bolivia tenía fundadas esperanzas de éxito y porqué la CIJ tomó la decisión que tomó", afirmó.
Mesa consideró que las consecuencias del fallo "están todavía por dilucidarse" y aseguró que aun del párrafo del fallo que en sus consideraciones finales no niega el espacio para un diálogo bilateral es "completamente adverso a Bolivia".
"Asumo a plenitud la parte de responsabilidad que me toca ante este fallo como portavoz internacional de la demanda", dijo el vocero de la demanda marítima cuyo rol fue destacado por el presidente Evo Morales.
El expresidente reconoció que el resultado del juicio ha dejado "un sentimiento de frustración y la sensación de fracaso" por lo que asume la responsabilidad de dar una explicación y realizar una interpretación del "inesperado desenlace".
Explica que se consideraron diversos escenarios, un fallo favorable o contrario, pero "se supuso que era posible pensar en un fallo "intermedio" o "salomónico" en base a una lectura de fallos anteriores de la CIJ tomando en cuenta las premisas y la lógica del fallo de 2015.
