La Compañía de Jesús de Bolivia ordenó una "investigación previa" que indague el caso del sacerdote L.M.R.P., acusado de pederastia por un exmiembro de la orden que se basó en una treintena de fotografías explícitas en las que mencionó reconocer al supuesto agresor de varios menores.
El superior provincial de la orden en Bolivia, Osvaldo Chirveches declaró que lo principal es que esta situación se transparente, ya que "no puede quedar así".
"Nos sentimos hondamente avergonzados por esto, nos avergüenza", aseguró el superior boliviano de la orden fundada por Ignacio de Loyola, que en el país ha enaltecido la bandera de la opción por los pobres y su cercanía con los pueblos indígenas.
La acusación contra el presbítero L.M.R.P., de 84 años, se basa en una colección de fotos cuyo registro informático es de 2002, que fue hallada hace una década por un ahora exmiembro de la orden en una comunidad jesuita de Bolivia, distinta al sitio donde se cree que los hechos sucedieron.
En las imágenes, el cura aparece junto a varios niños de entre siete y 12 años de edad en distintas situaciones donde hay supuestamente toques en partes íntimas, a las niñas les sube el vestido, las besa y las manosea, con una mano por debajo de su ropa.
Según el denunciante, que pidió el anonimato, las agresiones ocurrieron en una población rural del oriente del país. Las víctimas poseen rasgos orientales típicos de una región con influencia guaraní.
La Compañía de Jesús en Bolivia está a punto de contratar a un jurista para que se haga cargo de investigar el caso y designó al sacerdote Daniel Mercado como el responsable de recibir información de este u otros casos que se presenten.
