Guabirá pasó una vergüenza ante Macará, de Ecuador, anoche con la goleada que sufrió por 0-3 en condición de local y que marcó su despedida de la Copa Sudamericana con un marcador global de 1-5 en la primera fase.
El elenco de Montero tuvo una pésima actuación. El gol que convirtió en condición de visitante hace dos semanas en Ambato fue desperdiciado y la ilusión de seguir en carrera se derrumbó delante de los aficionados que asistieron al estado Gilberto Parada.
Los diablos rojos nunca encontraron el ritmo para dejar en apuros a Macará, tampoco tuvieron una dirección precisa por donde llevar su fútbol y con estas dificultades llegó a la finalización del primer tiempo con el marcador en blanco, un resultado que era insuficiente para aspirar con la clasificación.
