Un operativo de destrucción de caminos de penetración del contrabando empezó ayer miércoles en la localidad fronteriza de Pisiga, Oruro, con participación de militares, autoridades y población de ese municipio, informó el viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Gonzalo Rodríguez.
"Tras una reunión con autoridades y población de Pisiga llegamos a un acuerdo importante para que junto a ellos vayamos a destruir los caminos de penetración del contrabando de Chile a Bolivia, a partir de mañana (miércoles). Tenemos allí ya maquinaria pesada para destruir todos los caminos", anunció el funcionario.
Hasta el momento fueron contabilizados 118 caminos abiertos por contrabandistas para burlar el control. Un 80% de ese total fue destruido.
Otro compromiso que asumieron funcionarios de Pisiga el lunes 25 es la cesión de un terreno para la construcción de un puesto militar, fuera de la población, que se sumará a los otros cinco que están en Charaña, Sepulturas, Lagunas (detrás del nevado Sajama), Macaya (sobre el río Lauca) y el que será inaugurado el jueves 28 de febrero en Hito 23, a ocho kilómetros de Julo.
El funcionamiento de los cinco puestos adelantados permitirá el control a lo largo de 213 kilómetros de línea fronteriza con Chile para evitar el ingreso de mercadería ilegal. "Por información de Inteligencia sabemos que hemos paralizado el ingreso de camiones con contrabando en estos 213 kilómetros", señaló.
