El MAS cerró filas en la investigación a las empresas brasileñas que operaron en Bolivia durante la gestión de Evo Morales, entre ellas la firma OAS, que está observada por la construcción de tres vías. La comisión que indagó sobornos no incluyó a esta compañía y ahora la oposición viajará a Brasil para recaudar datos.
El senador Arturo Murillo, de Unidad Demócrata (UD), detalló que la comisión paralela aún investiga los contratos de las empresas brasileñas con el Estado y se enfoca en la gestión de Morales. El legislador anunció que el informe será entregado en dos meses y que en marzo se trasladará a Brasil para recolectar más indicios.
“En la investigación se incluye a la empresa OAS. Estamos recolectando aún más insumos, porque esta comisión trabaja con dineros propios y no hay un presupuesto estatal. Viajaremos a Brasil para recaudar datos, entre ellos los contratos con la empresa OAS”, remarcó Murillo.
La empresa OAS, que se vio involucrada en un caso de sobornos al expresidente de Brasil Luis Inácio Lula da Silva, participó en la construcción de tres proyectos carreteros en la gestión 2008.
Estas adjudicaciones fueron observadas porque se denunció que hubo un sobreprecio.
Al respecto, el diputado oficialista David Ramos cerró el tema de la investigación y descartó que se conforme una nueva comisión para investigar a otras empresas brasileñas.
Manifestó que el tema ahora está en la Fiscalía y que la AsambleaLegislativa terminó su trabajo entregando el informe.
“El tema para nosotros está cerrado. La comisión que investigó este caso emitió su informe y no se puede abrir otra. Ahora el Ministerio Público tiene en sus manos este tema. La comisión hizo un trabajo serio y ahora la oposición quiere revertirlo creando una comisión paralela que hasta ahora no tiene ningún tipo de resultados”, afirmó.
SOBORNOS
La Policía Federal de Brasil certificó 51 sobornos a funcionarios bolivianos por la construcción de la carretera Roboré-El Carmen, que se adjudicó la empresa Camargo Correa.
El otro tramo, El Carmen-Arroyo Concepción, fue ejecutado por la empresa Odebrecht. Ambas compañías fueron investigadas por la comisión.
En cambio, no investigó a la firma brasilera OAS, que llegó a Bolivia en 2008 cuando firmó un contrato con el Gobierno para construir la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos en tres tramos.
