El ministro de Gobierno, Carlos Romero, anunció ayer que Gustavo S.V. (37), presunto asesino y descuartizador de una familia de bolivianos en San Pablo, Brasil, será entregado a las autoridades policiales de ese país, para su juzgamiento.
"Ha cometido este grave delito en territorio brasileño y en estos casos siempre la persona es trasladada a la justicia donde se ha cometido el crimen. La decisión que tomamos es que la Policía Boliviana coordine con la Interpol a efectos de la notificación con sello rojo y se realicen los trámites judiciales correspondientes para que pueda ser remitido a la justicia brasileña", manifestó el funcionario.
Romero detalló que Gustavo S. V. fue capturado el sábado en Santa Cruz, en una vivienda en la zona Villa Primero de Mayo, en el Séptimo Anillo, donde se encontraba más de un mes.
El hombre fue presentando por los efectivos este domingo en la capital oriental, como el auto de asesinato de Jesús R.C. (39), Irma M. S (38) y un menor de siete años. El hecho habría ocurrido la noche de Navidad de 2018 en San Pablo. Los cuerpos de las víctimas fueron encontrados el 8 de enero en valijas.
De acuerdo con el acusado, el crimen lo cometió, según sus propias declaraciones que permitió la Policía, por una supuesta deuda con las víctimas. Además, según sus palabras, admitió que asesinó al hijo de la pareja, dos días después, porque lloraba y reclamaba por la ausencia de sus padres.
El director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), coronel Gonzalo Medina, remarcó que el aprehendido fugó de Brasil hace un mes y hace tres semanas entró a Bolivia a través de Puerto Quijarro, sin hacer trámites migratorios y usaba cédulas falsas para despistar a la Policía.
