El joven de 18 años de edad que presionó a una adolescente con la intención de mantener relaciones sexuales, tras publicar unas fotografías suyas sin su consentimiento, no podrá utilizar las redes sociales y el teléfono móvil con fines de coaccionar a otras víctimas. De volver a cometer el ilícito, se efectivizaría la pena de tres años de cárcel que se dispuso contra él.
La jueza 3º de Instrucción en lo Penal de la Capital, Ximena Mendizábal, que actuó en suplencia legal del Juzgado 1º de Instrucción en lo Penal de la Capital, aclaró ayer que la prohibición al acusado de utilizar las redes sociales y el teléfono ºcelular solo se aplica en caso de que busque volver a coaccionar a mujeres adolescentes y jóvenes con fines sexuales. Entretanto, el joven puede acceder a las redes y al servicio de telefonía móvil normalmente.
Según Mendizábal, en caso de que el joven reincidiera en el ilícito, inmediatamente se aplicaría la sentencia que ordena tres años de presidio y se dejaría sin efecto la salida alternativa del proceso.
