Los empresarios están preocupados por la reunión del lunes 24 entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) por la flexibilización en el pago del segundo aguinaldo. Esperan que prevalezca la racionalidad y que la administración de Evo Morales no ceda a las presiones porque de hacerlo pondrá al empresariado “al borde del abismo”.
El presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Ronald Nostas, sostuvo en Santa Cruz que no entiende cómo la dirigencia del ente matriz de los trabajadores puede oponerse a un reglamento que mitiga en algo los efectos del pago del doble aguinaldo en un momento de desaceleración económica.
“Pido conciencia al Gobierno y a la COB, que recapaciten ante esa cita, están llevando al país al desastre y están poniendo al sector empresarial al borde del abismo”, manifestó Nostas.
