El vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Antonio Costas, informó ayer que junto a su colega Dunia Sandoval, enviaron el 25 de noviembre una petición de medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con la finalidad de que se garantice su trabajo sin presiones.
Costas y Sandoval son los dos vocales que se declararon disidentes en la resolución del TSE, que habilitó la repostulación de Evo Morales. Los restantes cuatro miembros de Sala Plena aprobaron la candidatura del mandatario.
“Hemos pedido una medida cautelar, para que podamos ejercitar nuestra competencias y tomar las decisiones de manera libre y sin presiones”, explicó Costas.
Dijo que la solicitud se envió mediante la representación boliviana ante la OEA.
Afirmó que al momento no ha recibido una respuesta de la Comisión y que se encuentra a la espera “como todo el mundo”.
