La Fundación Tierra, a través de su director ejecutivo, Gonzalo Colque planteó ayer jueves la intervención del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) y auditorías técnicas y jurídicas al proceso de saneamiento y titulación de propiedades agrarias.
Denunció que los interinatos convirtieron a esta entidad del Estado en una oficina oscura al servicio de los traficantes de tierras y en un botín político plagado de corrupción.
El experto dijo que el INRA tras la salida del Gobierno de Alejandro Almaraz y Juan Carlos Rojas, se convirtió en una entidad al servicio de grupos de poder afines al Gobierno dedicados al tráfico de tierras, en un botín político y de negocios marcado por las prácticas corruptas de extorsión, falsificación de documentos, mercantilización de tierras fiscales y el abuso de poder.
El INRA, según las investigaciones de Fundación Tierra, no solo favoreció a grandes propietarios, sino que también facilitó la titulación de tierras a favor de menonitas y brasileños, con fuertes capitales y dispuestos a pagar al margen de lo establecido a técnicos y funcionarios corruptos para agilizar sus trámites.
