Como si durmieran. Así fueron encontrados los tres hermanos de siete, cuatro y un año de edad recostados en una cama. Todos estaban muertos. Estaban en el interior de una casa en la zona de San Lorenzo del municipio de San Benito, mientras que la madre de 28 años fue hallada sin vida metros más allá.
El comandante regional del valle alto, Vladimir Pérez, informó que se trata de un caso de triple infanticidio seguido de suicidio. “Este caso es sumamente delicado. Estamos esperando las primeras actuaciones policiales”, dijo.
Los cuerpos fueron trasladados al Instituto de Investigaciones Forenses (Idif) para la autopsia de ley. El padre de los menores fue trasladado a la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) para prestar su declaración.
Se presume que los menores ingirieron raticida mezclada con una gaseosa, ya que en el lugar se encontraron dos botellas de refresco.
El por qué la madre tomó esa decisión será investigado por la Policía y la Fiscalía. Sin embargo, se conoce que existían problemas de violencia familiar entre la pareja.
INFANTICIDIOS
Entre enero y agosto fueron registrados en Bolivia 58 casos de infanticidios, es decir, aproximadamente siete niños perdieron la vida cada mes a manos de sus progenitores, familiares o pareja de sus padres, según establece un reporte de la Fiscalía.
