El expresidente y vocero de la demanda marítima, Carlos Mesa, aseguró ayer que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, en el fallo que desestimó el pedido de Bolivia a Chile para que haya una obligación de negociar una salida al océano Pacífico, emitió un veredicto basado en el derecho internacional y no en la justicia.
En su cuenta de YouTube, explicó que la Corte tuvo dos caminos: “el camino de fallar en Justicia o de fallar en Derecho, entendido lo segundo como garantizar la seguridad jurídica internacional”.
Indicó que la sentencia se dio en un momento no favorable para Bolivia ya que no se plateaba un caso tradicional de delimitación de territorios que afecte a solo dos países.
“Este era un fallo que no afectaba exclusivamente a Chile y Bolivia porque tenía un carácter conceptual, porque marcaba la posibilidad de una transformación de cómo se lee el derecho internacional en el concepto de actos bilaterales y multilaterales, encarados por los Estados y que por lo tanto iba a tener una aplicación de jurisprudencia universal”, manifestó el expresidente.
Mesa expresó que los abogados bolivianos tuvieron una lógica "progresista y del siglo XXI" en la interpretación del derecho internacional y que era un momento “interesante” para que Bolivia plantee un “nuevo concepto”.
Afirmó que la Corte Internacional de La Haya actuó de manera conservadora “para mantener el estatus quo”.
“No dio ese paso significativo que Bolivia esperaba”, dijo.
Mesa manifestó que “cualquier Estado, cualquier nación que se respete a sí misma, que respete el derecho internacional y la existencia de instituciones de esa naturaleza” debe acatar un fallo como el que emitió la Corte Internacional en caso de la demanda boliviana contra Chile.
Agregó que Bolivia insistió permanentemente, suponiendo un victoria, que Chile debía acatar el fallo sin importar el resultado. “Es digno para nuestro país aceptar lo que la Corte ha dicho”, enfatizó.
El exmandatario admitió que hubo un error de apreciación en el equipo jurídico boliviano pero que ese veredicto "no quita que el riesgo que asumimos valiera la pena".
"Asumimos el riesgo y el riesgo lamentablemente nos llevó a un resultado negativo", añadió el expresidente.
RESPONSABILIDAD
El portavoz de la demanda marítima aseguró que “cada uno” de los miembros del equipo jurídico que encaró el proceso ante la Corte “debe asumir a cara descubierta la responsabilidad que le toca”.
Agregó que no es correcto señalar que Bolivia carecía de solidez en sus argumentos para justificar ante la CIJ una obligación chilena de negociar una salida al mar, ante los compromisos que el vecino país no cumplió a lo largo de la historia.
