La oncóloga y pediatra del hospital Oncológico, Yolanda Ernst habló con El Deber y reveló detalles previos a la operación de Sebastián Justiniano, el niño a quien, por error, se le extirpó un riñón sano en lugar del que estaba con un tumor.
Contó que estuvieron con el médico Róger R. Moreno Buchón, otra colega oncóloga y su jefa de servicio observando en una computadora las características del problema y la forma en la que iban a proceder durante la cirugía.
"Habíamos visto metástasis en el pulmón derecho (lo recalca) y se veía el tumor en el riñón izquierdo", dijo.
La profesional reveló que el cáncer que afecta al menor hizo metástasis en otros de los órganos, mientras que especialistas aseguraron que por el momento no se le puede practicar un trasplante de riñón.
Explicó que el doctor Moreno le contó que no podía proceder a remover ambas cosas (metástasis y tumor) en una misma intervención. Y decidió que iba extirpar el riñón dañado y atacar el mal en el pulmón del niño con radioterapia.
"Quedamos en que lo íbamos a hacer así", comentó.
Sebastián Justiniano, de tres años de edad, fue internado en el oncológico el 19 de julio. Llegó con un diagnóstico de cáncer de riñón con una característica: "tenía los dos pulmones llenos de cáncer, de metástasis".
La oncóloga Ernt agregó que no podía respirar debido al tamaño de "su pancita".
Siguiendo los protocolos internacionales se le hizo una quimioterapia previa para poder reducir un poco el tumor y hacerlo operable. "Se hicieron seis ciclos de quimioterapia y a la semana 7 se lo podía operar. El niño estaba tranquilo, y así, entró (a quirófano) en buen estado general, pero con dos metástasis visibles pequeñas, estas metástasis es cuando el tumor se sale del órgano de origen, en este caso del riñón", agregó.
Luego de conocer el caso, el ministro Arce instruyó a la directora general de la Niñez y Personas Adultas Mayores del Ministerio de Justicia, Ninoska Durán, constituirse inmediatamente para asumir acciones de atención de la salud del niño y brindar apoyo a la familia.
Consultado sobre la salud del niño, Arce precisó que lo vio estable, no respira artificialmente, lo vio con un sueño normal y lógicamente con las dolencias normales después de una cirugía.
El trasplante será en dos a tres años
El secretario departamental de Salud de Santa Cruz, Óscar Urenda, explicó que el niño Sebastián, víctima de negligencia médica, no podrá recibir un trasplante de riñón en, al menos, dos a tres años, porque no reúne las condiciones médicas para someterse a ese procedimiento.
Sebastián Justiniano, de tres años, tiene cáncer. Se lo sometió a una operación para extirparle un riñón afectado, pero se le quitó el que estaba sano. El caso provocó indignación en todo el país.
Urenda explicó que se hizo las consultas con un médico especialista en trasplantes en Santa Cruz, quien les dijo que por ahora no se puede hacer esta operación por el tamaño y el peso del niño de tres años.
Añadió que en ese entendido el menor tendrá que vivir “atado” a una máquina de diálisis, entre dos a tres años para después someterlo a un trasplante, si es que supera el cáncer.
“Dentro de dos a tres años, si el niño ha superado el cáncer, se le podrá hacer un trasplante de riñón”, indicó.
Urenda recalcó que el niño no tiene el peso suficiente para realizarle el trasplante, por ahora no supera los 20 kilos. Aseveró que tendría que tener entre cuatro y cinco años de edad para soportar el procedimiento.
