La marcha encabezada por mujeres cocaleras de Los Yungas está cada vez más cerca de la ciudad de La Paz.
Ayer arribó a la localidad de Chulumani, capital de la provincia Sud Yungas y gritaban a su llegada "¡Evo asesino!", en medio de lágrimas y pesar por la reciente muerte de dos personas en la población de La Asunta a manos de la Policía
"¡Evo asesino! ¡Evo asesino!", gritaban hombres, mujeres y jóvenes mientras se acercaban a Chulumani portando un pasacalle blanco con un crespón negro como símbolo de su duelo e impotencia.
Según radio yungueña FM Bolivia, el ambiente en aquella caravana era desolador porque el llanto de las mujeres y los niños se mantuvo hasta la llegada a la capital de Sud Yungas.
La marcha, que partió el pasado lunes desde La Asunta, cumplió su tercera jornada rumbo a La Paz, ciudad donde esperan exigir la salida de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) que, según su denuncia, comete atropellos contra los comunarios que se niegan a la erradicación de sus cocales. A ello se suma el pedido de liberación del presidente de Adepcoca, Franklin Gutiérrez.
