El diputado de Unidad Demócrata (UD), Rafael Quispe, fue aprehendido ayer miércoles después de que se presentó a declarar, como testigo, ante el Ministerio Público por un caso de uso indebido de influencias que implica a un concejal edil de la ciudad de El Alto. Su colega, Wilson Santamaria, apuntó que "razones políticas" derivaron en la detención del asambleísta.
"Mañana seguro vendrán con la imputación formal. Es venganza política del fiscal (Edwin) Blanco; es una venganza", declaró anoche Quispe ante los medios de comunicación.
La abogada de Quispe, Zuleika Lanza, explicó que su defendido se presentó a declarar ante el Ministerio Público en cumplimiento a una citación, pero que de manera sorpresiva se emitió un mandamiento de aprehensión que fue ejecutado por cuatro fiscales.
"Él se presenta a una declaración que ha sido notificado; argumentan que debería haber traído un traductor, le traen un traductor y no lo dejan declarar; además quieren imponerle un abogado de oficio y lo aprehenden con una orden de aprehensión por cuatro fiscales", mencionó la jurista.
Lanza explicó que el mandamiento de aprehensión carece de los elementos legales necesarios y, en la misma línea de su defendido, afirmó que se trata de una venganza de Blanco ante las declaraciones de Quispe sobre que impugnaría la candidatura del Fiscal Departamental ante la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) en el proceso de selección para fiscal general del Estado.
