En Bolivia, solo 156.250 personas mayores de 60 años, que representan el 14,7 % del total, reciben una pensión o renta de jubilación y, además, con un monto bajo que tiene a disminuir en el Sistema Integral de Pensiones (SIP).
La investigadora del Cedla, Giovanna Hurtado, sostiene: “la baja cobertura responde a la estructura del mercado de trabajo boliviano que no genera ocupaciones estables ni trayectorias laborales continuas que permitan a los trabajadores cotizar de manera regular y con los montos suficientes para asegurar una pensión de jubilación que garantice su calidad de vida en la vejez”.
En la investigación de Hurtado publicada en la revista Protección social y calidad de vida en la vejez, del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario, evidencia el bajo nivel de las pensiones de jubilación y destaca que (…) quienes se jubilaron en el actual sistema, reciben una pensión promedio de 2.312 bolivianos, monto que se reduce a 1.792 bolivianos cuando se jubilan a condición de recibir la fracción de la pensión solidaria de vejez.
