GRATITUD
El Salvador expresó su gratitud a Bolivia por toda su colaboración y gestiones para contribuir al retorno de los restos mortales de Brizuela.
Los restos de la embajadora de El Salvador en Bolivia, Maddelin Vanessa Brizuela Arévalo fueron repatriados la tarde de ayer hasta su país para recibir los honores póstumos de su Gobierno, que descartó, en ese marco, que la funcionaría haya fallecido por negligencia.
A través de un comunicado de prensa, la Cancillería salvadoreña, informó: “este día 25 de julio se establecerá una Capilla Ardiente en el Salón de Honor de esta Cartera del Estado al final de la tarde, como parte de las honras fúnebres correspondientes a su cargo”.
Precisó que “el cortejo fúnebre será recibido por el canciller en funciones, Carlos Castaneda, a su llegada a la Plaza de las Banderas de la institución”.
Precisamente el diplomático descartó más temprano que la muerte de Brizuela Arévalo haya ocurrido por efecto de una negligencia médica, tal como se conoció el martes 24 por fuentes vinculadas a la legación diplomática emplazada en La Paz.
Se informó que la embajadora murió el lunes 23 de julio por la madrugada en la clínica Unifranz, a donde llegó el viernes 20 de julio tras haber buscado auxilio, sin éxito, en media docena de clínicas, según informó a un medio local una representante de esa delegación diplomática.
Esa versión fue rebatida por Castaneda, quien desmintió a la funcionaria. “Respecto a estas declaraciones y noticias generadas en torno al fallecimiento de la embajadora Brizuela, la Cancillería manifiesta que dichas declaraciones no constituyen declaraciones oficiales de esta cartera de Estado”, dijo.
“Somos conscientes del seguimiento y la atención médica que se le brindó y que muy a pesar de la atención brindada, ocurrió lamentablemente dicho fallecimiento”, agregó el funcionario, según reportó el portal www.elsalvador.com.
