Nadie conoce el paradero de Ramón Castillo Manríquez, piloto y dueño de Global Exec Aviation, compañía que operaba el jet incautado por la Aduana Boliviana el 6 de julio pasado en Santa Cruz. Lo que sí se comprobó son sus nexos con un empresario mexicano que purga una condena de tres años de cárcel en EE.UU., según publicó El Deber.
El magnate es José Susumo Azano Matsura. Fue investigado por el FBI por supuestas actividades ligadas al narcotráfico y el tráfico de armas. Pero una corte de San Diego, California, lo condenó en 2017 por financiar ilegalmente campañas de un exfiscal y de un exacalde.
En total, aportó más de $us 500.000. Es el mayor escándalo político del condado norteamericano, porque el empresario buscaba favores de los políticos en proyectos inmobiliarios.
Manríquez fue piloto de confianza del empresario. Incluso el FBI lo investigó en 2013 porque trabajó desde el 2011 con Azano.
