El hecho ocurrió en el municipio de Mapiri del Departamento de La Paz, cuando un adolescente de 13 años de edad al ver que su sobrino de tres años, quien estaba a su cuidado, se ensució la ropa al hacer sus necesidades fisiológicas; se molestó y lo castigó cruelmente; primero lo habría atado en la cama, le hizo comer las heces fecales y luego le quemó en distintas partes del cuerpo.
"Se tuvo conocimiento de un posible hecho de lesiones ocasionados a un niño de tres años, donde aparentemente se le hubiese pretendido quemar al mismo, quien padecía heridas de quemaduras tanto en sus brazos como en sus piernas y el resto de su cuerpo", informó el fiscal Luis Fernando Atanasio.
REPORTE DE LA FISCALÍA
Según el reporte del fiscal Atanasio, siete niños habitaban en una vivienda en Mapiri bajo el cuidado de su abuela; uno de ellos, la víctima de tres años, tenía a su madre con problemas psicológicos, por eso ella no podía hacerse cargo de él.
El 6 de julio, la abuela tuvo que salir de viaje a otro municipio y dejó al cuidado de los seis menores al niño de 13 años.
Una niña de seis años, que también habitaba ahí, corrió a auxiliar al menor de tres años y luego fue a buscar a un familiar (adulto) para que ayude a la víctima. Cuando el familiar llegó, encontró al niño de tres años atado a la cama y en lamentable estado, y lo auxilió.
