El director de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), Celier Aparicio, informó ayer, que el Jet Gulfstream GIII con matrícula N557JK se quedó en el país al presentar problemas de mantenimiento.
La nave que aterrizó en Viru Viru en abril de 2017, postergó dos veces su salida del país hacia México y pidió prolongar su estadía una tercera vez. Fue entonces cuando la DGAC decidió pasar la información a la Aduana Nacional de Bolivia (ANB).
"El primero de agosto del año pasado, se recibe de un responsable del avión, un pedido de prórroga de estadía de la aeronave en territorio boliviano por razones de mantenimiento. La DGAC les recomienda que el pedido sea de parte del dueño de la aeronave o representante legal", explicó.
El avión se quedó hasta febrero de este año, cuando la ANB interviene y lo decomisa.
