A cuatro días de que la Fiscalía General decida si corre o no una demanda de juicio de responsabilidades en contra de Carlos Mesa por el caso Quiborax, el expresidente entregó ayer jueves un quinto memorial para pedir a esa instancia judicial que rechace la proposición acusatoria. Esta vez apuntó su artillería al supuesto “deficiente” rol de la Procuraduría, y su titular, Pablo Menacho, en ese y otros casos para defender los intereses del Estado.
“Si la Procuraduría General del Estado no alcanza resultados positivos en la defensa judicial de Bolivia en los arbitrajes internacionales no está cumpliendo con su rol y misión constitucional, pone en entredicho la razón de su existencia, y se convierte en una institución administradora de gastos judiciales y de negociaciones discrecionales con las empresas demandantes, carentes de eficiencia, objetividad y transparencia”, se lee en el documento.
IRREGULARIDADES
El expresidente Mesa hace un recuento de varias “irregularidades” de la defensa en este caso que, según él, culminaron en la pérdida del arbitraje y el laudo que determinó que Bolivia pague $us 42.6 millones a la transnacional chilena.
Hace referencia a la auditoría jurídica que encargó el Gobierno en 2016 sobre las “graves irregularidades” de la defensa de Bolivia en este juicio internacional, entre ellas la filtración de información reservada sobre un proceso judicial en contra de un socio de Quiborax, donde está involucrada una funcionaria de la Procuraduría.
Con ese indicio, que a decir del exmandatario fue advertido por Menacho en un informe, Quiborax denunció a Bolivia por el control que tenía la Procuraduría sobre el Órgano Judicial del país, un hecho que generó, según Mesa, en gran parte la dureza del fallo.
