Pantuque, el perro que llegó a tener un grupo de 18 abogados para evitar que sea sacrificado, fue sometido a una eutanasia después de que se le detectó un tumor maligno en la fosa nasal.
El can se encontraba internado en el centro especializado de comportamiento animal Kamuk, de Santa Cruz, luego que estuvo en la Casa de la Mascota de la Paz, producto de una orden judicial por la agresión a un niño de 11 años.
La representante legal de Kamuk, Andrea Kirkwood, informó ayer que Pantuque sufría de problemas de salud hace varios meses y no se podía establecer un diagnóstico certero.
La organización tuvo que recurrir a un otorrinolaringólogo para hacer estudios al can. “Se observó la presencia de un tumor en el tercio posterior de la fosa nasal derecha lo que causaba el sangrado”, informó Kirkwood.
Se trató de retirar el tumor en enero pero la condición de Pantuque empeoró porque se le dificultaba comer, dormir y respirar. En 2017, Pantuque mordió a un niño de 11 años reaccionando ante una supuesta agresión y después hizo lo mismo con la madre del menor que salió en defensa de su hijo. El menor habría estado internado una semana en el hospital.
