La Alcaldía trabaja en los aspectos finales para la consolidación de las 200 hectáreas que tendrá el nuevo vertedero de la ciudad (a diferencia de Normandía que tiene 56,9 hectáreas, según la Gobernación), donde se invertirán $us 10 millones y se "blindará" la zona con leyes que eviten asentamientos humanos en cerca de 500 hectáreas a la redonda, poco más del kilómetro de veda que las normas ambientales establecen para este tipo de plantas de tratamiento de desechos sólidos, según publicó ayer el periódico El Deber.
El Concejo Municipal aprobó la ley para la expropiación de los terrenos donde se establecerá el nuevo vertedero, que está en la zona sur de la ciudad, en el distrito municipal 14 y a poco más de 11 km del actual relleno sanitario, Normandía.
Si bien los trámites tienen un avance, resta completar la ficha de impacto ambiental para este lugar en específico y realizar la consulta pública a las personas que viven en los alrededores del nuevo vertedero, actividad que está prevista para el 14 de julio.
