POLICÍA
Los efectivos antidroga operaron como corresponde cuando en estos casos hay casos de narcotráfico, informó Cárceres.
El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Felipe Cáceres, afirmó ayer viernes que Alejandro Álvarez, joven que murió por las balas de efectivos de Umopar en San Matías, Santa Cruz, no era un “angelito”, sino que tenía antecedentes por narcotráfico al igual que su familia.
El viceministro señaló que efectivos antidroga operaron como corresponde porque antes pidieron al conductor del vehículo, considerado sospechoso, que se detenga para hacer tareas de control, pero este se dio a la fuga por una vía ripiada, una patrulla lo siguió y en ese momento se dio un cruce de fuego.
“Emprendieron la fuga y como es costumbre la patrulla tiene que tener reacción, evidentemente en un momento confuso: la polvareda, la velocidad frente a la reacción y también el intercambio de cruce de fuego (sobre eso) nuestros policías actuaron. Es cierto, lamentamos la pérdida de ese boliviano porque no había sido ningún angelito”, indicó Cáceres justificando el actuar policial.
