ANTECEDENTE
El 16 de junio, un grupo armado, identificado como Comando Vermelho, se llevó nueve fusiles AK, 11 cargadores y cinco pistolas.
A seis días del asalto y robo de armamento de un puesto militar en la localidad de Porvenir del Departamento de Pando, el Gobierno pidió calma a la población de aquella región y aseguró que la situación está controlada por la Policía y las Fuerzas Armadas (FF.AA.).
"Quiero decirle a la población de Pando que no tiene por qué temer. Están desplazados adecuadamente nuestros grupos tácticos y hemos reforzado la seguridad en Cobija y las localidades adyacentes", aseguró el ministro de Gobierno, Carlos Romero, en contacto con el canal estatal.
GRUPOS DE ÉLITE
El funcionario de Gobierno garantizó que la Policía de Bolivia efectúa un buen trabajo con la participación de grupos de élite que están desplegados en la capital pandina en busca de nuevos indicios sobre el paradero del grupo delincuencial que el sábado 16 de junio por la noche asaltó en la Capitanía de Puerto Bruno Racua de la Armada Boliviana y se llevó, al menos, nueve fusiles AK, cinco pistolas y municiones.
En un primer informe oficial, el ministro de Defensa, Javier Zabaleta, responsabilizó del hecho a, al menos, siete brasileños pertenecientes a la organización criminal "Comando Vermelho", grupo que con anterioridad ya había atacado y robado un puesto de la Policía Federal del Brasil.
Tras ocurrir el robo al puesto militar boliviano en Pando, equipos del Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI) y del grupo GEAR Delta llegaron hasta Porvenir para efectuar investigaciones y distintos operativos. Producto de este trabajo se arrestaron a seis brasileños en posesión de armas de fuego y a quienes se los investiga.
