Integrantes del Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade) desarrollaron ayer miércoles un plantón frente del Tribunal Supremo de Electoral (TSE), en demanda del respeto al voto del referendo del 21 de febrero de 2016, cuando la población boliviana rechazó la posibilidad de una repostulación del presidente de Evo Morales el próximo 2019.
Decenas de ciudadanos y dirigentes de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (Apdhb) Fundación Jubileo, el Colegio de Abogados de Santa Cruz, comité cívico provisional, el rector de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Waldo Albarracín, y activistas políticos independientes participaron de una marcha que desembocó al frente de la sede del Tribunal, al que exigen que se pronuncie sobre una solicitud de audiencia.
Horas antes, Albarracín manifestó que desean explicar al TSE que la mayoría de los bolivianos rechazó la pretensión del gobierno para modificar el artículo 168 de la Constitución que prohíbe la repostulación del presidente y vicepresidente del Estado.
"El resultado tiene efecto vinculante y un valor superlativo frente a cualquier otra decisión de otros poderes y por eso, la sentencia del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) no causa estado ni tiene efecto jurídico, porque por encima de la 'sentencia trucha', está la voluntad popular y la obligación del TSE es hacer cumplir ese resultado", afirmó el rector.
