“ILEGAL”
Carlos Mesa, le recordó ayer enfáticamente al presidente Evo Morales que su postulación para las elecciones de 2019 es “ilegal”.
El expresidente y vocero de la causa marítima Carlos Mesa cree que no es un "rival" político para el Gobierno, aunque reivindicó el derecho democrático y legítimo de "ser si quisiera un candidato" a la presidencia en las elecciones de 2019.
Reprochó la actitud del Gobierno que lo considera no un "adversario político" que sería muy democrático sino un "enemigo político", en una equivocada percepción de que se perfila como un posible candidato para las elecciones nacionales.
"Yo no soy rival político, que podría serlo, porque además estoy en mi derecho democrático. Mi derecho legítimo de ser si quisiera un candidato, porque aquí ya estamos llegando a un punto en que parece un delito el que uno quiera ser un candidato", manifestó.
Mesa se presentó ante la comisión de oposición legislativa que investiga el caso Lava Jato, para explicar su gestión en los procesos de licitación para la adjudicación de obras viales, entre 2003 - 2005.
"El Gobierno en su afán de anular a sus eventuales adversarios ha recurrido a judicializar la política. La judicialización de la política se ha convertido en la norma que usa el gobierno para anular a quienes considera, porque su subjetividad así lo plantea, que son posibles adversarios en una candidatura presidencial ilegal del presidente Morales", afirmó.
Así respondió el exmandatario en relación a las últimas encuestas en la que la intención de voto le favorece. Según la revista Poder y Placer, el binomio Mesa y Rubén Costas obtendría 31 % en intención de voto, frente al 28,1 % que obtendría la dupla Evo Morales y Álvaro García, por debajo otras alternativas.
Agradeció a quienes creen que puede ser una opción electoral pero sostuvo que no es el momento de hablar de política, ya que es evidente que existe una actitud de "demolición política" en contra suya.
Aseguró que está dispuesto a que revisen su historial de movimientos financieros. Exteriorizó su confianza en los ministros que designó en su gestión.
“Estoy plenamente abierto a que se me vuelva a investigar todos mis movimientos financieros bancarios desde el tiempo que se quiera y que considere oportuno y necesario para ratificar lo que ya dijo el fiscal Suasnabar en su momento”.
