La Fiscalía investigará a los marchistas de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) y a efectivos policiales para esclarecer la muerte del estudiante Jonathan Quispe Vila, porque hay contradicciones sobre el lugar donde habría recibido el impacto la víctima.
"Se va investigar a todas las partes que han estado presentes, forma parte de una investigación", informó el fiscal Javier Flores. Anunció que tomarán declaración como testigos a quienes participaron en las movilizaciones.
Un video revela que Quispe Vila falleció en el pasillo de una vivienda particular tras huir de los policías y recibir un impacto en la calle Martin Cárdenas de la ciudad de El Alto.
Autoridades de la UPEA presentaron ayer el video para denunciar que la Policía asesinó al estudiante y que además se pretende encubrir a los verdaderos autores de este hecho.
"Ya se ha podido demostrar que la muerte se produce al interior de un recinto privado, en un callejo (pasillo) de aproximadamente de 1,50 de ancho por 10 m de largo que pertenece a una propiedad privada, a la cual ingresan los manifestantes seguramente con la intención de evitar el efecto nocivos que emiten los gases", informó el director de la Felcc de La Paz, coronel Johnny Aguilera.
Dijo que hicieron requerimientos a entidades públicas y privadas para recabar imágenes que captaron cámaras de videovigilancia y pidieron listas de las personas que participaron en las movilizaciones de la UPEA.
Según la versión del ministro de Gobierno Carlos Romero Quispe murió tras recibir el impacto de una canica de vidrio, empleado por los mismos manifestantes.
El abogado de la UPEA, Víctor Campos, mostró un video en que se observa al estudiante aún con vida a la 13:25 del 24 de mayo, entre las calles Martín Cárdenas y 11 de junio, en frente a la Procuraduría. En la grabación se advierte que el joven sale de cuadro por un momento y regresa a ocultarse en un callejón. Según el jurista, en ese momento Quispe recibió el proyectil en el pecho.
Asimismo, mostró videos en que se observan a los policías con escopetas. Enfatizó una grabación en que se ve a un grupo de uniformados en motocicletas por la Procuraduría. En la misma se señala que uno de los agentes tenía un escopeta y que, según el abogado, sería el autor material del hecho.
La versión de Romero se basa en el supuesto de que el estudiante habría recibido el proyectil en una trayectoria de arriba hacia abajo, y que los estudiantes habrían estado disparando desde puentes a los policías. La UPEA descartó que haya sido de esa manera.
El exmayor David Vargas, docente de la UPEA dijo que el primer punto de donde habrían disparado con petardo al joven, según Romero, es el pasaje peatonal de El Ceibo, pero el mismo está a 700 m de donde fue herido el muchacho, lo cual hace esa versión absurda.
El segundo punto probable de donde habrían disparado los estudiantes es el puente distribuidor que está a 500 m del lugar del impacto, lo cual sería imposible para la canica impulsada por un petardo.
El tercer punto probable sería un puente peatonal en la avenida Juan Pablo II, pero está a 250 m del lugar del impacto, según Vargas no existen petardos teledirigidos.
