El juez séptimo de instrucción cautelar, Armando Zeballos, determinó ayer en medidas cautelares, el arraigo, para la funcionaria municipal Yamil Cáceres, que denunció que fue agredida por un policía, pero en lugar de ser víctima la aprehendieron como infractora.
La Alcaldía denunció que el 24 de mayo un subteniente agredió a la mujer por pedirle que estacione correctamente su vehículo. En un video se puede observar que el oficial se molestó porque estaba siendo filmado y echó en cara de la funcionaria su grado y que estaba resguardando las oficinas del Conamaq.
“Me ha dado un golpe y me ha jalado de los cabellos al meterme a la patrulla”, relató. Sin embargo, la Policía aprehendió a la mujer y la Fiscalía la imputó por el delito de impedir o estorbar la función pública y pidió su detención domiciliaria.
El juez dictó medidas sustitutivas contra la mujer: arraigo (prohibición de viajar) y la presentación en el Ministerio Público cada 15 días, manifestó el director de procesos jurisdiccionales de la Alcaldía, Fernando Bascopé.
