El Gobierno de Nicaragua denunció ayer un intento de "golpe de Estado" en la reanudación de la mesa de diálogo nacional, en la que se planteó este miércoles una reforma constitucional y el adelanto de las elecciones para el primer trimestre de 2019.
Esta agenda es "el diseño de una ruta para un golpe de Estado, es el diseño de una ruta para cambiar el Gobierno", afirmó el canciller de Nicaragua, Denis Moncada, tras comentar una propuesta presentada en ese foro, de 40 puntos.
Dicha propuesta, que recoge los planteamientos recibidos por los diferentes sectores representados en el diálogo, incluye una reforma constitucional que sea aprobada este año y ratificada el 10 de enero de 2019, y que un nuevo Consejo Supremo Electoral convoque a elecciones generales en el primer trimestre de ese año, lo que supondría un adelanto de las presidenciales previstas en el 2021.
La iniciativa fue incluida en una agenda de discusión presentada por la Conferencia Episcopal de Nicaragua, en su calidad de mediadora del diálogo nacional, que celebra este miércoles su tercera sesión.
"Esto no es una agenda consensuada, es una agenda impuesta unilateralmente porque nosotros no la aceptamos", clamó Moncada.
La posición del Gobierno es que su contraparte, en este caso los dialogantes del sector privado, sociedad civil, campesinos y estudiantes, desconocen no solo al Ejecutivo, sino también a la actual Asamblea Nacional.
En la propuesta también se exige como salida a la actual crisis política que se elijan nuevos magistrados del Consejo Supremo Electoral "por magistrados honestos de reconocida experiencia, credibilidad, idoneidad y honestidad que aseguren que el voto de la ciudadanía va a ser debidamente contado y respetado".
