El rector de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Waldo Albarracín, afirmó que, pese a la muerte de los dictadores más emblemáticos, los "gobiernos constitucionales se encargan de revivirlos de manera permanente".
"Por tanto, no hemos avanzado mucho, los dictadores están muertos, pero tienen perfectos herederos en gobiernos constitucionales, incluyendo el gobierno actual", aseveró Albarracín, en una entrevista con el programa "Que no me pierda".
Agregó que en democracia se supone que ya no tendría que existir violación a los derechos humanos. Sin embargo, en Bolivia y otros países de Latinoamérica, los gobiernos constitucionales mantienen fácticamente los procedimientos de los dictadores.
"Pues la sociedad política, especialmente en Bolivia, no aprendió a vivir en democracia, su relación con la sociedad civil es autoritaria, intolerante, (por eso) incluso muchas veces se criminaliza la protesta social o se judicializa la política", sostuvo El ex defensor del Pueblo.
El domingo 29 de abril, Luis García Meza, el último dictador de Bolivia que cumplía una sentencia de 30 años de cárcel, murió en el hospital militar de La Paz a sus 88 años de edad.
