Una pequeña roca lunar traída a la Tierra por el Apolo 17 en 1972 fue expuesta este martes en La Paz como un testimonio del aporte realizado desde el país a la carrera espacial cuando en 1967 una misión científica estadounidense realizó estudios sobre el espacio desde el nevado Chacaltaya, cuyo pico está a más de 5.200 metros sobre el nivel del mar.
El director del Planetario Max Schreier, Mirko Raljevic, que depende de la carrera de Física de la estatal Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), dijo que en 1973 el Gobierno de Estados Unidos hizo la entrega de la roca al gobierno de Hugo Banzer Suárez (1972-1978), que la puso en custodia de esa casa superior de estudios.
Rajlevic explicó que la donación se hizo a todos los países que “participaron de alguna manera en la carrera espacial” con el programa Apolo, que hizo posible la llegada del hombre a la Luna en 1969, con los astronautas Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins.
“Es un material similar a las rocas que tenemos aquí en la Tierra”, afirmó Rajlevic y mencionó la teoría de que hace miles de millones de años la Luna fue parte de la Tierra, pero se separó por un gran impacto.
La roca está en una cápsula hecha de acrílico con aumento visual y debajo lleva un lema, además de la bandera de Bolivia, todo sobre una base de madera.
El lema señala: “Este fragmento es una porción de una roca del Valle de Taurus-Littrow en la Luna. Es regalado como un símbolo de la unidad del esfuerzo humano y lleva consigo la esperanza del pueblo estadounidense por un mundo en paz”.
