Una comisión de fiscales, acompañado de un equipo especializado de peritos en criminalística, química y biología forense, entró ayer al interior de la mina Santa Elena Boca, en Huanuni, para investigar la explosión que dejo ocho muertos. En el lugar se hizo la colecta de elementos fisiológicos, químicos y materiales, específicamente, en la volqueta, para poder encontrar la verdad de los hechos en esta explosión, explicó Mario Rocha, fiscal departamental de Oruro.
Mientras, que la seguridad de la Empresa Minera Huanuni fue reforzada con militares, según explicó el presidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), José Pimentel.
“Hemos sido víctimas del ataque de los jucus por mucho tiempo”, manifestó .
Por su parte, el dirigente de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb), Orlando Gutiérrez, señaló que se espera que la muerte de los mineros no sea ningún tipo de rencilla ni atentado.
“En Huanuni y otros centros mineros se sufre del juqueo. Es hora que el Gobierno le ponga punto final a este tema”, pidió.
Los cuerpos sin vida de las víctimas fueron sepultados la tarde de ayer en los cementerios de Huanuni y Llallagua. Familiares y amigos de los mineros los despidieron en medio del llanto y dolor.
