EL 7
POR CIENTO al haber básico y del 10,8 al mínimo nacional fue el incremento salarial la gestión pasada en Bolivia.
"¿Qué ha traído de bueno el diálogo bipartito (Gobierno- COB)", se preguntó el presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Ronald Nostas, tras confirmar que un año más su sector verá como espectador el diálogo por el aumento salarial para este 2018.
El líder de los empresarios dijo que esta pregunta la tendrá que responder en algún momento la dirigencia de la COB, ya que en el pasado los resultados de conversaciones sin los empresarios solo terminaron por perjudicar a los propios trabajadores.
Para Nostas, el diálogo debe ser necesariamente tripartito –gobierno, empresarios y trabajadores– ya que se encontrarían mejores soluciones que un diálogo de a dos "que se limita a definir el porcentaje del aumento salarial, que no tiene mucha lógica".
Los empresarios consideran que la definición de porcentajes, fuera de la realidad que vive el país, ocasionó grandes daños a la generación de empleos, la estabilidad de las empresas y la formalización de la economía.
Pese a la insistencia de los empresarios para participar de la discusión en torno al incremento salarial, el ministro de Economía, Mario Guillén, descartó esa posibilidad y confirmó que solo se sentarán a negociar con la dirigencia de los trabajadores.
El 26 de marzo, el presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz, Luis Barbery, manifestó que el incremento salarial de este 2018 no debería superar el tres por ciento, debido a las pérdidas económicas para el sector agro productivo por las lluvias y la desaceleración económica que vive el país.
“El momento no es propicio para hablar de incrementos, reajustes ni de nivelaciones porque estamos en un proceso que queremos revertir y superar una desaceleración económica. Permanentemente hay regiones y sectores que se ven más afectados que otros”, explicó Barbery.
