DETALLE
El conflicto surgió porque un Comité Ad Hoc, acusado de tener apoyo del Gobierno, desconoció a Gutiérrez y tomó las oficinas de Adepcoca.
Tras seis jornadas de duros enfrentamientos con la Policía, los productores de la hoja verde retomaron ayer sábado la sede de la Asociación de Productores de Coca de La Paz, en la ciudad de La Paz. Los fundadores renunciaron y dejaron el liderazgo de esa instancia al directorio presidido por Franklin Gutiérrez, que era desconocido por un Comité Ad Hoc.
Previo a un acuerdo firmado con la Policía Boliviana para proceder al repliegue de la custodia al mercado de coca, Honorato Atto, fundador de la organización, reconoció la presidencia del dirigente y le entregó las llaves de las instalaciones.
Sin embargo, Gerardo Ríos secretario de Comercialización de Adepcoca Departamental, afirmó que los cientos de cocaleros de los Yungas decidieron mantener la vigilia hasta que se libere a los productores que fueron detenidos después de los enfrentamientos con los efectivos del orden, que dejaron varios heridos.
Cargado en hombros, Gutiérrez junto al fundador Atto, entraron a las dependencias para mostrar cómo quedaron después de la intervención que desarrolló la Confederación Nacional de Productores con Carpeta al Detalle (Conalprodc), afín al Gobierno.
El ratificado dirigente acusó la "desaparición" de varios archivos contables.
Denunció que los representantes paralelos compraron celulares y estuvieron bebiendo en los días de la intervención.
"Este pequeño grupo que permaneció con la ayuda de la Policía han hecho muchos destrozos", manifestó Gutiérrez.
El 22 de marzo fueron internados de emergencia tres cocaleros con heridas de balín e ingresaron a quirófano de los cuales dos son de gravedad, producto de enfrentamientos entre efectivos y cocaleros.
