RETORNO
Piñera, de 68 años, retorna por segunda vez al Palacio de La Moneda después de gobernar el país austral entre 2010 y 2014.
A poco más de una hora de que Sebastián Piñera tomó ayer domingo la presidencia de Chile, su Gobierno emitió el primer pronunciamiento oficial sobre la aspiración marítima boliviana. El ministro secretario de la Presidencia, Gonzalo Blumel, adelantó que la política de Estado será defender "su territorio y su soberanía".
Sin embargo, el presidente boliviano Evo Morales afirmó que Bolivia tiene toda la predisposición al diálogo y extendió ayer la "mano de la fraternidad" a Chile, para superar el diferendo marítimo que involucra a ambos países, a poco del inicio de los alegatos orales en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.
“Hay una sola línea, una línea que fija el presidente de la República y es una política de Estado, en eso no hay izquierda ni derecha ni Gobierno ni oposición, en eso estamos sobrios defendiendo lo que tenemos que defender, que es nuestra integridad, nuestro territorio y nuestra soberanía”, declaró el nuevo funcionario chileno al salir del Congreso en Valparaíso cuando se le consultó sobre Bolivia y la demanda ante la CIJ.
Además, Morales felicitó a Piñera por asumir nuevamente el mando de esa nación, en reemplazo de Michelle Bachelet, con quien el gobierno boliviano no obtuvo ningún avance ni diálogo entorno al problema marítimo.
El mandatario boliviano viajó al país trasandino el sábado 10 para participar ayer de la juramentación de Piñera.
Recordó que por más de un siglo Chile reconoció la necesidad de encontrar una solución al enclaustramiento de Bolivia, tema que es fundamental porque, además, consideró que los mares y océanos son patrimonio de los pueblos y de la humanidad.
"Les invito a dar un giro a nuestras relaciones que nos permita construir una paz justa y duradera con complementación entre pueblos", manifestó.
