En total, 615 menores de edad en Bolivia viven en cárceles junto a sus padres. De ese total, la mayoría (420) están en penitenciarias de La Paz. El Gobierno empezará un proceso concertado para sacarlos, llevarlos a centros de acogida y luego, en lo posible, entregarlos a sus familias ampliadas. Y que espera no se vea obligado a entrar y retirarlos por la fuerza.
El viceministro de Régimen Interior, José Luis Quiroga, hizo conocer la posición en una entrevista con la red RTP, luego que la semana pasada el Gobierno tomó la decisión de sacar a menores que viven con sus padres en la cárcel como consecuencia de un hecho de violencia sexual en el penal de Palmasola, Santa Cruz, contra una menor de edad.
Por el momento no hay una fecha límite para cumplir con esa decisión, pero ya trabajan en todo lo concerniente a coordinación con gobernaciones y alcaldías para cumplir con esa decisión y precautelar la seguridad de los menores.
“No tenemos todavía una fecha, esperamos que no sea realmente traumático, es decir, que tengamos que entrar y por la fuerza sacarlos”, sostuvo el funcionario de Estado.
Las estadísticas muestran que el número de menores de edad en cárceles bajó. En 2013 había 1.218 y este año son solo 615. De ese total, el mayor número, 420, están en La Paz; 99, en Santa Cruz y 55, en Cochabamba.
