La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) lanzó ayer jueves su Informe Anual e Informe de Precursores 2017, en el que expresó su preocupación ante la “casi duplicación de la superficie total autorizada para el cultivo de coca”.
La JIFE es un órgano independiente encargado de vigilar la aplicación de los tratados de fiscalización internacional de drogas de las Naciones Unidas y advirtió su preocupación sobre el incremento de los cultivos de 12.000 hectáreas en la Ley 1008 a 22.000 hectáreas en la ley de la coca de 2017.
“Por lo cual la JIFE expresa su preocupación, ante la casi duplicación de la superficie total autorizada para este cultivo, para fines previstos en la reserva formulada en 2013 por el Estado Plurinacional de Bolivia, en su readhesión a la Convención de 1961”, dice el informe.
La JIFE ha pedido la cooperación de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) para la difusión de su Informe 2017.
En atención a ese pedido, el representante de la Oficina País de la Unodc en Bolivia, Thierry Rostan, presentó el Informe Anual 2017 del organismo.
