La solicitud de indulto es una de las posibilidades que el Gobierno maneja como parte del análisis para buscar precautelar la vida de Víctor Parada Vargas el boliviano condenado a la horca en Malasia por tráfico de drogas, aunque será una de las últimas opciones tras agotar la vía jurídica, informó ayer el viceministro de Gestión Consular e Institucional, Raúl Castro.
Parada fue condenado a la horca tras haber sido encontrado internando 450 gramos de cocaína a Malasia. Su familia trato de ayudarlo, pero tras hacerse público el caso en España, el Gobierno anunció que hará gestiones en procura de salvar la vida del boliviano.
“Hay antecedentes de ciudadanos en Malasia, Francia, México y otros en los que se han planteado no solo apelaciones sino una última alternativa o posibilidad que es el indulto, puede ser, es una posibilidad con certeza”, explicó Castro.
Parada vivió en España, pero fue deportado por su situación de ilegalidad y ya en Bolivia sufrió un accidente de trabajo que complicó su situación. Un sudafricano, según su madre Silvia Vargas, le ayudó económicamente pero ante la imposibilidad de devolverle el dinero prestado lo obligó a transportar la droga.
Una representante de la delegación boliviana en Japón se trasladó hasta Malasia para tomar conocimiento de la situación legal del sentenciado. El canciller Fernando Huanacuni informó que el objetivo inicial es reforzar la parte jurídica, ya que ahora se abrió la posibilidad de apelar la sentencia.
