Luego de que el presidente Evo Morales sugirió a los empresarios nacionales que se preparen para el pago de este beneficio a sus trabajadores, Ronald Nostas, presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), afirmó ayer que es muy prematuro hablar sobre el pago del beneficio.
El primer mandatario hizo el anuncio basado en las utilidades del sector privado el año pasado, las cuales sumaron Bs 27.766 millones.
Para Nostas hay muchos factores que no dependen de los empresarios ni del Gobierno que pueden acelerar o frenar el crecimiento y definir nuevos escenarios como ocurrió en 2017.
“El año pasado, en términos generales, fue de desequilibrios. Algunos sectores crecieron, se concretaron grandes inversiones como las de Itacamba y Faboce, pero no ha habido avances en la sobrerregulación, la burocracia y la presión impositiva”, dijo.
Para Jorge Akamine, presidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz, si existiera un crecimiento real del 5 %, en el que las personas de verdad estén generando buenos ingresos, el empresariado no tuviera problema para pagar el beneficio.
