La empresa boliviana Quipus, dependiente del Estado, dejará de ensamblar y producir celulares a partir del siguiente año debido a la competencia que ofrecen las firmas asiáticas en el mercado local, informó ayer una fuente oficial.
El ministro de Desarrollo Productivo, Eugenio Rojas, afirmó que "para esta clase de industria en el mercado hay mucha competencia con la industria China o Coreana" y admitió que "es difícil competir".
Explicó que la principal dificultad que tiene la empresa es competir con la actualización periódica que realizan las firmas asiáticas a sus productos.
La empresa pública ofreció al mercado boliviano a finales del 2015 dos modelos de celulares de gama alta y media, bajo la premisa de ensamblar 35.000 por año que no tuvieron.
El trabajo de la empresa, que opera desde 2013 con capital gubernamental, se focalizará en el futuro a la producción de ordenadores portátiles y de escritorio.
