La consolidación de la industrialización del litio, que ya ha superado las etapas iniciales, marcará la transformación de la estructura económica del país, afirmó ayer el vicepresidente Álvaro García Linera.
En una extensa entrevista con un diario nacional, el segundo del Ejecutivo boliviano abordó varios temas y evaluó la gestión que concluye y las proyecciones para que Bolivia se mantenga en el primer lugar de los países de la región en crecimiento económico.
"Uno de los grandes sueños es el litio", respondió a la pregunta de cuáles son los proyectos más grandes para el próximo año y afirmó que el litio "va a modificar la composición y la estructura económica del país, porque se inserta en una cadena mundial en ascenso y la inserción es desde la materia prima".
El funcionario aseveró que en torno al litio hay cuatro industrias colaterales y anunció que las siguientes semanas serán decisivas para "completar el último eslabón que es el mercado de las baterías".
Además, dijo que hay otros elementos respecto a la diversificación industrial que encarará el Gobierno, entre ellas, fábricas de cemento, de urea, derivados de gas en Tarija, que es otra base industrial.
