Jorge Arias, presidente de la Cámara de la Industria Comercio Turismo y Servicios (Cainco), advirtió ayer que Bolivia cerrará el año con una desaceleración de la economía y con un déficit comercial, que se repetirá por segundo año consecutivo.
El titular de Cainco, sin precisar cifras, manifestó que los sectores de la economía nacional menos golpeados son la administración pública, la construcción, el comercio.
Arias afirmó que existen tareas pendientes que permitirá a la economía boliviana contrarrestar los efectos de la desaceleración y empezar a repuntar. Aseveró que es necesario implementar una agenda productiva a corto plazo.
Otra tarea es el perfeccionamiento de sistemas de coordinación de esfuerzos del sector público y privado, reducir la tramitología que existe en Bolivia y elaborar políticas laborales adecuadas con la realidad del país.
“La balanza comercial por segundo año tuvo un déficit, hay promover la productividad y reducir la brecha cambiaria con los países vecinos, esto para dar respiro a la producción boliviana y la protegerá”, explicó Arias.
El representante de la Cainco añadió que Bolivia ha conseguido un mercado interno robusto; sin embargo, alertó que el tipo de cambio y el contrabando están debilitando al mercado para los bolivianos y está sirviendo para vender producción extranjera.
