Por las nacionalizaciones de Vinto y Colquiri, la transnacional Glencore exige a Bolivia una compensación de $us 675 millones, una cifra que el Gobierno consideró “exorbitante” y que se basa en informes “arbitrariamente inflados”. La oposición advierte que el pago a la suiza subirá a $us 700 millones con los intereses que se sumen hasta diciembre.
Glencore demandó al país del 15 de agosto por la estatización de las plantas de fundición de estaño en 2007 y antimonio en 2010 en Vinto y el Centro Minero de Colquiri en junio 2012.
“Del exorbitante monto reclamado, US$ 227 millones (más del 33 %) están referidos exclusivamente a intereses calculados de forma errónea e incluye la fundición de antimonio de Vinto como chatarra, esto último, una pequeña muestra de la magnitud del grave perjuicio causado a Bolivia por el proceso de privatización/capitalización del periodo neoliberal”, reclama la Procuraduría en una nota institucional.
Hasta este jueves no estaba clara la cifra de la demanda instalada por la transnacional contra el país suramericano ante la Corte Permanente de Arbitraje cuyo caso tratará el tribunal arbitral compuesto por su presidente Ricardo Ramírez Hernández, además de John Y. Gotanda y Philippe Sands.
