Los restos humanos que son expulsados de algunos nichos son embolsados en bolsas de yute y puesto a una infraestructura donde el olor a descomposición es impresionante.
Así lo verificó este medio cuando visitó el camposanto con motivo de las refacciones que se realizan.
Se pudo evidenciar que no existe un manejo adecuado de los restos óseos de las personas que fallecen.
