El presidente Evo Morales informó ayer que por decisión del directorio del Banco Unión fue destituida la gerente general de la entidad, Marcia Del Carmen Villarroel Gonzales, y, al menos, otros cinco importantes funcionarios están en la mira. La destitución y los nuevos cambios se cumplen a casi un mes del desfalco de 37.6 millones de Bolivianos a la entidad financiera por parte de un exfuncionario.
"Hemos decidido que el directorio del Banco Unión, a las cinco de la tarde, está posesionando al nuevo gerente de esta institución, que es el licenciado Rolando Marín Ibañez", informó el jefe de Estado.
Juan Franz Pari Mamani, cuando era jefe de Operaciones de una agencia del banco estatal en el municipio de Batallas, 40 kilómetros al oeste de La Paz, fue apropiándose de dinero durante 11 meses sin que ningún control dentro de la entidad financiera alerte sobre esta situación. El Ministerio Público sospecha que Pari no actuó solo.
El circulo más cercano de Pari Mamani entre familiares y amigos-socios están detenidos como beneficiarios de la millonaria sustracción de fondos en casi cerca de un año.
"Se tardó un poco en la designación del nuevo gerente general porque no es sencillo conseguir hombres y mujeres comprometidas, además con mucha experiencia para administrar uno de los bancos más grandes de Bolivia como es el Banco Unión", explicó.
Agregó que Marín Ibañez, en consulta con el Banco Central de Bolivia y funcionarios del sistema financiero, tendrán la potestad de cambiar a por lo menos cinco gerentes, y si resultaran implicados en el desfalco, "serán investigados por el bien del Banco Unión".
"Cualquier funcionario o servidor que esté pensando en cómo robar o en el desfalco o en corrupción en las instituciones del Estado, están totalmente equivocados (...), no hay ningún perdón para la gente que roba al pueblo", resaltó Morales.
