Un grupo de 18 abogados en Bolivia ha unido fuerzas para defender a Pantuque, un perro de raza shar pei, y evitar que sea sacrificado por orden judicial, ya que está retenido por haber causado lesiones "graves" a un niño y su madre.
La abogada y activista de la defensa de los animales, África Gutiérrez, confirmó ayer a EFE que en La Paz se han unido diez abogados para hacer un trabajo procesal del caso y que otros ocho juristas del interior del país se han sumado a la defensa para hacer una "presión en todo el país". "Se está cometiendo una injusticia contra el animalito", afirmó.
La denuncia data de agosto cuando Pantuque mordió a un niño de 11 años reaccionando ante una supuesta agresión y luego hizo lo mismo con la madre del menor que salió en su defensa.
El padre del niño, Ramiro Calderón, dijo a EFE que su hijo fue mordido en varias zonas del cuerpo y que la herida más grave fue en uno de los brazos, que recibió 23 puntos de sutura.
